ACT. 3.1

Joel Eduardo Alba Cruz
Opinión Pública

Modelo de agente de prensa
TIPO: Unidireccional
Función persuasiva:
Conciencia: Aceptar información por primera vez
Actitudes: predisposición a gustar o no de las cosas
Creencias: evaluar si las cosas son o verdaderas o falsas
Comportamiento: acciones observables.
Objetivos propagandísticos
Desinformación
RELACIÓN CON AYOTZINAPA: Éste modelo es el que aplica con aquellos que adquieren la información que ofrecen los medios noticiosos oficiales (tales como noticieros de Televisa, Tv Azteca o periódicos de tirajes considerables a nivel nacional y estatal) y que no profundizan en la obtención de datos. Estas personas adquieren la información y la toman tal cual viene, únicamente opinando si esa información es o no creíble y si les gusta o no lo que les están informando. Su campo de acción se limita a eso, y por tanto no se involucran de modo alguno con el conflicto. Por otro lado, es éste público el mayoritario, y es el que está en riesgo de mantenerse continuamente con información falsa o modificada que les orilla a no tener un panorama claro de lo que está sucediendo, transformándoles en un sector desinformado e inútil en lo que concierne a estos asuntos.


Modelo de información
Tipo unidireccional
Propósito:
Difundir información (no necesariamente persuadir)
Convencer a la prensa que publique información
Evitar el tratamiento negativo de la prensa
Se evalúa mediante recortes de prensa
RELACIÓN AYOTZINAPA: En este caso, nos encontramos con agentes noticiosos y personas que se encargan de difundir información, no necesariamente buscando inclinar la balanza a un lado. Su búsqueda es convencer a la prensa de que publique información y que de tal manera la gente pueda conocer los eventos. Sin embargo, se queda en la línea de dar información y nada más, no profundiza ni busca comprender a fondo lo que está sucediendo, así como tampoco ofrece una perspectiva enriquecida, por lo cual ciertamente se obtiene información, pero se mantiene en la periferia porque no hay una acción consecutiva. Podríamos pensar en los reporteros independientes que escriben en sus blogs con el fin único de informar.

MODELO ASIMÉTRICO BIDIRECCIONAL
Objetivo:
Persuadir a los públicos, mediante herramientas de investigación de ciencias sociales, identificando qué estaría dispuesto a aceptar el público para, a partir de ahí, diseñar un plan.
La asimetría radica en que busca imponer una actitud, conducta y expresiones desde el punto de vista del cliente
RELACIÓN CON AYOTZINAPA: En éste apartado lo que se busca es, identificando el momento, circunstancias, audiencias, etcétera, a través del estudio y conocimiento de las ciencias sociales, diseñar información que ayude a que se logre la creación de un plan de acción. En este sentido podemos notar que la manera de involucrarse es mucho más radical, y que, para bien o para mal, el grado de inclusión de las personas en éste aspecto es mucho más notable. En el caso de Ayotzinapa podemos ubicar en éste apartado a las personas que han estado difundiendo información con el fin de indignar al mexicano y de tal manera formar marchas, para presionar al gobierno.

Modelo simétrico bidireccional
Objetivo:
Mediar entre el cliente y los públicos para llegar a acuerdos
Generar confianza mediante la información, el diálogo, que lleve a un cambio de ambas partes (el público y el cliente)
Implica el uso de las ciencias sociales para identificar actitudes del público y anticipar posibles reacciones
En este modelo, tanto los públicos como el cliente se influencian unos a otros

RELACIÓN CASO AYOTZINAPA: en éste apartado podemos pensar en las personas que, desde los medios de difusión tanto de gobierno como de las instituciones ajenas al gobierno pero que están involucradas directamente con el conflicto, manejan información que está en constante fricción con el grupo opositor, con los seguidores del mismo y con los propios seguidores del movimiento que se está impulsando. En éste sentido, el movimiento de información y datos es mucho más complejo y las implicaciones de lo mismo son por mucho más grandes, puesto que gran parte de la resolución o continuidad del conflicto (según sea el caso) depende precisamente de la manera en que se maneje esa información y esa relación con el público. Desde luego es el tipo de comunicación más compleja e igualmente más rica, pues no depende únicamente de las opiniones que se tengan ni tampoco de los eventos que se presenten, sino también de lo que opina el público, de la reacción de las audiencias y de saber predecir hacia dónde se inclinan los eventos a fin de poder anteponerse a ellos y dominarles o sacarles ventaja.

Como bien expone Lorenzo Meyer, uno de los grandes conflictos que existen en México es la desvinculación que hay entre el gobierno y asuntos públicos y la ciudadanía. Los medios gubernamentales y sociales que existen con el fin de unificar a la ciudadanía con los asuntos de tipo superior, han demostrado ser por demás inútiles, y que por su mediación no hay logro alguno que pueda ser obtenido. Esa desvinculación forzada, y bastante provechosa por cierto, ha creado en el ciudadano promedio QUE NO ESTÁ INVOLUCRADO DIRECTAMENTE con algún evento de choque nacional, una postura de desinterés e incluso de cierta zozobra. El problema está en entender que como ciudadano común no hay mucho qué hacer, comenzando por lo evidente que es la inutilidad de los organismos antes mencionados que, más bien, deberían ser instigadores sociales de cambio y lucha. Por otro lado, el ciudadano regular comprende que la movilización implica tiempo, y que tiempo es dinero, y en un país donde escasea el dinero, igualmente lo hace el tiempo, y esa relación destructiva implica que el ciudadano no esté dispuesto a gastar lo que tiene por algo que a fin de cuentas, al menos de modo inmediato, no habrá de redituarle. ¿Cómo entonces poder involucrar al ciudadano en una lucha que tomará mucho tiempo para poder resolver aunque sea una sola cosa? Primero que nada, es necesario hacerle entender que su participación es fundamental porque, en cuentas claras, la ciudadanía es la única fuerza que se opone a los intereses plenos de gobierno, empresarios y demás clases de élite que tienen el dominio. También es necesario que exista la comprensión de que el pueblo tiene el poder de cambiar las cosas porque el pueblo es el que da razón a todo lo que existe (sin el pueblo todo sería imposible) y por consecuencia sólo es cuestión de que el pueblo se movilice y organice para que las cosas comiencen a cambiar. Para lograr esa concientización, igualmente debe entenderse que lo que sucede a nivel nacional, que las bajezas de la miserable clase política, que los abusos de los empresarios, que todo lo que afecta a nuestros correlativos, es una promesa futura y una demostración de que nosotros nos encontramos en el mismo estado de indefensión, y por consecuencia, movilizaros en pro de la causa, aunque ajena, es movilizarnos en pro de nosotros mismos en un futuro probable donde esos mismos abusos se repitan en nuestra carne. Al final, ser un país, una nación y una sociedad, más allá de cualquier presunción nacionalista, es comprender que la trama, la compleja trama que nos unifica y nos vuelve interdependientes, está mucho más allá de los resultados de simple evidencia, y que por consecuencia, se debe pensar mucho más allá de lo inmediato.



Los medios para ligar al pueblo con el gobierno no funciona (partidos políticos, etcétera)





ACT. 3.2